La Iglesia de San Miguel es un destino obligado para los amantes del arte y la arquitectura religiosa. De estilo románico, esta iglesia es famosa por sus impresionantes capiteles esculpidos y sus frescos bien conservados. Además de su valor artístico, es un lugar de recogimiento y espiritualidad, donde el visitante puede experimentar el profundo legado cultural de San Esteban de Gormaz.